Muchas veces son las que he pasado por la Ribera de Curtidores, me voy a mis épocas de la adolescencia, en esos momentos en el que el rastro tenía su máximo explendor. Entonces podías conseguir cualquier cosa, desde el cañon de un arma vieja, hasta un orinal a pedales, desde un hanster a un lindo canario, siempre sentados por esa zona, tomádonos unos botellines y ....., viendo las tribus urbanas en todo su apogeo, rocker, punk, heavys ... after pank o góticos, modis y los primeros breaker con sus grandes botas y cordones de colores, jejeje yo era de estos ultimos vamos yo no sabia ni lo que era, comprando ropa, chapas, y música en cintas casette piratas con sus portadas en blanco y negro, hasta los juegos de los espectrum podías encontrar, por no decir todo lo robado en medio Madrid, castte de coches, videos Beta o 2000 os acordais, pero no vamos a hablar de los hurtos y gentuza que había antes y hay ahora. Vamos a hablar de esa estatua que se puede observar a lo alto de la ribera, un joven soldado con una garrafa de gasolina. Mucha es la gente que queda junto a su estatua pero no saben quien es.
Algunas personas que estan siempre allí nunca se han preguntado quien sería aquel joven, no se preguntan porque le levantaron una estatua en Madrid, porque se llama plaza de Cascorro, porque ese joven así con esas herramientas. Esta historia no tiene nada de misteriosa pero creo que es digna de Madrid Oculto. Asi dar a conocer los misterios de nuestra preciosa ciudad con una nueva sección que voy a abrir hablando de sus estatuas.
Pero hablando de Eloy Gonzalo , que es asi como se llamaba este joven al que no le importo jugarse la vida por la de sus compañeros, aunque en esta hazaña no le llego la hora.
Comenzó la vida con sufrimiento y dureza, el 1 de Diciembre 1868 fue
abandonado en una inclusa de la Calle Mesón de Paredes en el madrileño
barrio de Lavapiés. Precisamente el día San Eloy, en una nota que
portaba, rogaba que le pusieran el nombre de Eloy Gonzalo García.
A los pocos días una familia bien situada de Madrid se hizo cargo de el,
siendo el progenitor un mando del ejercito, a los 21 años ingreso en el
Escuadrón de Dragones de Lusitania 12, su carrera militar empezó a
despuntar y ya ganó la primera cruz al merito. Se enamoro totalmente de
una señorita de alta cuna, la cual jugo con él, hizo lo que quiso para
luego dejarle por un militar de mucha mas graduación y mayor, esto le
destrozó la vida, ingresó en el cuerpo de carabineros del reino, pero como
pasaba una mala época, su buena aptitud se convirtió, en rebeldía y
dejadez, en 1895 por un apto de insubordinación lo arrestaron hasta el
final de su carrera.
En Agosto de 1895 una Ordenanza Real, redimía las condenas a militares
que estuviesen arrestados en pelotones de castigo, cambiándoles el destino
a Cuba. Eloy Gonzalo ni se lo pensó nadie sabe realmente que le impulso a
este acto si el despecho, o el amor a España, pero directamente se alistó
Regimiento de Infantería María Cristina núm. 63 en la Plaza de Puerto
Príncipe, cuando aquella guerra colonial pasaba por uno de sus momentos
más duros. El 22 de septiembre de 1896 una guarnición de unos 3000
alzados, al mando de Máximo Gómez y Calixto García, cercaron la población
de Cascorro , no lejos de Puerto Príncipe.
El 26 la situación empeoró para las tropas españolas, la única solución
era volar una casa ocupada por los alzados, frente al principal
destacamento español. Con su valentía, el infante de marina Eloy Gonzalo
se presentó voluntario para esta acción, pidiendo a sus compañeros que
iría a cumplir con la misión, pero que lo mas probable es que muriese, así
cuenta la leyenda que Eloy se ato con una cuerda a la cintura, llego
reptando y confundiéndose con el terreno, cargado con su fusil al hombro,
una lata de petróleo y unos trapos para incendiar esa casa que les estaba
hostigando, cumplió su misión, consiguió prender la casa y así hacer
retroceder a los exaltados.
Eloy Gonzalo volvió a su destacamento vivo y con la heroicidad hecha, por
esto recibió la cruz al merito de distintivo rojo.
Un año mas tarde el 18 de Junio de 1897 falleció en el hospital militar de
Matanzas (Cuba) por problemas gastrointestinales.
Así fue la vida de este joven soldado, que perdió la vida sirviendo a
España, su cuerpo se encuentra actualmente enterrado en el Cementerio de
la Almudena en un panteón.